El diseño de la experiencia de usuario en el entorno digital

Si tienes más de 25 años, de seguro recordarás vagamente cómo era la vida en el día a día hace 15 años, sin smartphones ni redes sociales ni tanta información al alcance de nuestra mano. La vida parecía más lenta, para comprar zapatos había que ir a la calle a buscar, hoy tenemos una amplia gama de ofertas disponibles tanto en e-commerce como en instagram. Los objetos cambiaron también, pasamos de apretar teclas de un celular con una pequeña pantalla para llamar a una amiga, a apretar directamente sobre la pantalla para revisar las redes sociales. Nos hemos habituado a un tipo de vida que oscila entre lo físico y lo digital, nuestro comportamiento cotidiano ha cambiado, desde el momento en que despertamos y apagamos la alarma somos inmediatamente advertidos con notificaciones de correos y mensajes, hasta el momento de antes de dormir y revisamos las notificaciones “pendientes”. 

Toda esta transformación tecnológica, ha venido de la mano del diseño, ya que cumple el rol de facilitar la relación entre la tecnología y las personas. Que hoy tu bandeja de entrada al e-mail sea mucho más completa, con más funciones y más ordenada visualmente de lo que era hace 10 años, se debe principalmente a que las necesidades de los usuarios y los procesos de diseño de productos digitales se han ido afinando. Por un lado, los usuarios son cada vez más exigentes con lo que se les ofrece y por el otro lado, los diseñadores hemos profundizado en las metodologías que nos llevan a hacer productos cada vez más satisfactorios, considerando que el eje es el usuario y para eso es necesario conocerlo, entender su contexto y  sus necesidades a través de un exhaustiva investigación. En términos simples, el rol de los diseñadores, es hacer sistemas más amigables, intuitivos y fáciles de usar, tomando en cuenta no sólo lo que suponemos como obvio, ni lo que se ve más bonito, si no que  nos fundamentamos en todos los datos, observaciones y descubrimientos obtenidos en la investigación para lograr el mejor resultado posible.

Todo este proceso de Investigación parece ser muy pretencioso para diseñar aplicaciones o sitios web, pero en realidad, lo pretencioso es creer que los que diseñadores somos gurús que sabemos lo que es mejor para los usuarios aún sin conocerlos. Es importante validar todo el proceso de investigación, donde se emplean variadas metodologías para definir usuarios y necesidades, con la retroalimentación constante a través de testeos, obteniendo así datos necesarios para optimizar el diseño y luego una vez implementado, seguir recibiendo información de los usuarios a través de las herramientas que se han ido creando para obtener datos cuantitativos sobre lo que hacen los usuarios cuando navegan, como por ejemplo, los botones donde hacen más hacen click y dónde menos. Conocer cómo los usuarios finalmente sienten la experiencia de uso, si fue buena, mala o más o menos, es fundamental para conocer la calidad de nuestro trabajo, si como diseñadores estamos observando los puntos de quiebre de la experiencia y si la interfaz está cumpliendo con el objetivo de comunicar y guiar a nuestros usuario. 

El foco del diseño de la experiencia de usuario está en crear los mejores productos digitales, porque estos tienen la capacidad de generar pequeños cambios positivos en tareas de la vida de las personas en los más variados ámbitos, acercando las herramientas tecnológicas a todos. Afortunadamente, los humanos estamos  constantemente aprendiendo y creando cosas nuevas, a medida que todo avanza, nuestras ideas y posibilidades van creciendo también, Esta es una poderosa oportunidad para quienes vivimos en esta época y nos desempeñamos en esta área, existen demasiados problemas y muchos pueden tener solución.